Las represas del
país se construyeron con diferentes
propósitos:
Transformar en áreas cultivadas,
aquellas regiones que eran
verdaderos desiertos.
Proveer de agua para el consumo
industrial y consecuentemente, el
desarrollo sustentable de nuevos
polos industriales.
Producir electricidad a partir de
la energía hidroeléctrica, “energía
limpia y renovable”, que permite el
crecimiento de ciudades y el
desarrollo del aparato productivo.
Controlar las crecidas, beneficio
indispensable para el desarrollo
sostenido de las áreas pobladas
evitando inundaciones.
Turismo, Esparcimiento y
Recreación. Los embalses de las
represas son espacios utilizados
para deportes náuticos, la pesca
deportiva y el campamentismo.
Desarrollar la producción ictícola
para consumo alimentario. Los
embalses ofrecen condiciones
apropiadas para la cría de peces.