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Dirección Regional Norte: Agua, energía y turismo

Desde la Antigüedad, en las zonas de influencia de los ríos de esta región se han desarrollado importantes áreas de cultivo; en principio se derivaban aguas para el regadío de las tierras adyacentes al río mediante tomas libres, que eran arrasadas hasta con pequeñas crecientes.

Además, los incrementos de caudal destrozaban no sólo las áreas trabajadas; también afectaban a sus pobladores, especialmente en la provincia de Tucumán y Santiago del Estero, que son zonas de alta densidad demográfica.

Por ello se pensó en construir obras hidráulicas destinadas al control de crecientes, abastecimiento de agua a las poblaciones, riego y subsidiariamente la generación de energía eléctrica y el desarrollo del turismo. Estos últimos permiten un desarrollo sostenido de sus zonas de influencia.

Las obras actualmente bajo jurisdicción de esta Regional se ubican en las provincias de Salta, Tucumán y Santiago del Estero y se caracterizan por estar ubicadas en zonas pedemontanas de mucha pendiente, como son los casos de Cabra Corral, Peñas Blancas, El Cadillal, Escaba, Batiruana y Pueblo Viejo; y en llanura, tales como El Tunal, Río Hondo y Central Los Quiroga.

En definitiva, el efecto positivo por el cual fueron construidas las obras, además del beneficio por el control de las crecidas, está dado por las prioridades de su uso, que incluye: agua potable, riego, generación hidroeléctrica y turismo.

La economía de la zona se basa fundamentalmente en el cultivo de granos en la zona de El Tunal, la caña de azúcar y granos en la zona de El Cadillal; el tabaco, caña de azúcar, entre otros, en Escaba; y pesca, algodón y varios de la red de riego de Río Hondo.

Las características climáticas ubican a la zona entre las más calurosas, del tipo subtropical. El régimen de lluvias de tipo estival hace que los torrentes de verano produzcan importantes crecidas.

La precipitación media anual en la zona del Río Juramento es de 600 mm sólo en verano. Su cuenca de aporte es de 31.020 km2 y 38.240 km2 en Cabra Corral y El Tunal, respectivamente. La necesidad de regulación de la misma, para su mejor utilización con fines de riego, obligó a concebir el embalse de Cabra Corral de regulación plurianual, Peñas Blancas de regulación diaria y El Tunal, estacional.

La cuenca de aporte del río Salí o Dulce, es más húmeda con una pluviometría de aproximadamente 1.000 mm y también de régimen estival. El embalse de El Cadillal, de regulación anual, está destinado fundamentalmente al suministro de agua potable para la capital de la provincia de Tucumán y para riego. En cambio, los embalses de Escaba y Río Hondo, se concibieron fundamentalmente de regulación anual con fines de riego.

En este caso es fundamental la seguridad de las obras ubicadas en el río Salí-Dulce, por sus condiciones especialmente críticas. En el caso de El Cadillal, la población bajo riesgo aguas abajo es de aproximadamente 700.000 habitantes, siendo del orden de 300.000 para el caso de Río Hondo. A ello hay que agregar la pérdida de grandes extensiones de tierra agrícola en producción, como asimismo las obras de infraestructura (caminos, vía férreas, líneas eléctricas, etcétera) que comunican estas provincias con el sur del país.

La Dirección Regional Norte del ORSEP se traza sobre las provincias de Jujuy, Salta, Catamarca, Tucumán, Santiago del Estero, Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones, contando en su haber con una cantidad de nueve presas. En total, dicha región, sostiene una potencia instalada de 167 MW., un total embalsado de 4.672 Hm³ y una generación media anual de 542 GW/h.

Dirección Regional Cuyo Centro: Del clima desértico a la Mesopotamia

Por un lado, en medio de un clima de tipo desértico, con lluvias que se presentan generalmente entre octubre y marzo alcanzando valores anuales de alrededor de 250 mm, la zona cuyana se caracteriza además por ser montañosa y de pronunciada pendiente.

En tanto, en la zona Centro el clima es muy variado debido al cambio de topografía; en general oscila entre semi seco a semi húmedo, con una precipitación media anual que va desde los 600 mm a los 800 mm.

La colonización del Centro Oeste argentino se remonta a 10.000 años atrás. Por entonces, grupos de cazadores y recolectores vinculados con el poblamiento de América realizaron la ocupación del territorio, dejando vestigios en las antiguas terrazas de los ríos de Cuyo y en las cuevas ubicadas en las zonas serranas.

Con la llegada de los españoles a la zona, por el año 1551, los principales valles fértiles del sur de San Juan y Mendoza estaban poblados por un grupo de agricultores sedentarios, los que habrían recibido influencia andina, que eran conocidos como huarpes o guarpes. Poco tiempo antes de la llegada de los españoles, estos últimos grupos habrían sido conquistados por los incas.

Una década después, desde Chile comienza la instalación hispánica en el valle de Guentota o de Cuyo (Mendoza) y en el de Caria (San Juan), como también luego en San Luis. Los españoles aprovechan las condiciones especiales de esos predios para fundar sus ciudades.

A partir de 1650 se produce un fenómeno de gran trascendencia e importancia étnica: desde el sur de Chile los mapuches comenzaron lentamente a invadir las llanuras y mesetas de La Pampa y de la Patagonia. Este proceso, conocido con el nombre de araucanización, produce una transformación étnica de los pueblos nativos de esta región, los cuales pasan a mezclarse racial y culturalmente.

A partir de 1880, tras la avanzada cívica - militar que pasó a algunos libros de historia como "La Conquista del Desierto" y a otros como "El genocidio de los pueblos originarios argentinos", comenzó un proceso de agrotransformación profunda, que se identifica como "colonización agropastoril". En Cuyo, particularmente, la incorporación de numerosas variedades de vides y frutales, y el nacimiento de importantes industrias vitivinícolas, da lugar al incremento de la población y el crecimiento de las ciudades.

Los oasis de los ríos, mediante el aprovechamiento del agua de regadío por grandes canales dan lugar a relevantes zonas de gran productividad económica, surgiendo un asombroso crecimiento a partir de la comercialización de lo producido.

En ese marco, en el año 1889 y debido a una de las tantas crecidas del río Mendoza que afectó a los cultivos, el gobierno mendocino decidió la construcción de un dique. Se contrató para la ocasión al ingeniero Luis Cipolletti - en su honor, la obra lleva su nombre- y a fines de ese año se puso en funcionamiento el dique derivador.

Luego del Dique Cipolletti se construyeron diques derivadores en otras zonas: los diques Medrano y Philips sobre el río Tunuyán, el dique Galileo Vitale sobre el río Diamante, el dique Rincón del Indio, sobre el río Atuel, en Mendoza; y los diques Ignacio de la Rosa y San Emiliano, sobre el río San Juan.

Además, como el fin de aumentar las áreas de riego fueron construidas obras para tener grandes reservas de agua, sobre los ríos Diamante y Atuel en en la provincia de Mendoza; y la presa Quebrada de Ullum sobre el río San Juan, en la provincia que lleva el mismo nombre. Estas obras son utilizadas también para la generación eléctrica.

La Dirección Regional Cuyo Centro abarca los territorios provinciales de Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, San Luis, La Rioja, San Juan y Mendoza, con un total de nueve presas. Las mismas registran una potencia instalada de 1.181 MW, una generación media anual de 2.814 GW/h. Y un total embalsado de 1.563 Hm³.

Dirección Regional Comahue: El gran alimentador

La morfología de la región es variada. El paisaje occidental se encuentra dominado por lagos de origen glaciario y montañas cubiertas de coníferas que reciben las precipitaciones más copiosas del país. La precipitación anual máxima en el área de captación es de aproximadamente 4.000 mm. En cambio, el sector central, situado a sotavento de la cadena andina, se caracteriza por la presencia de las áridas mesetas patagónicas. Las precipitaciones anuales no superan los 150 mm en la mayor parte de esta zona.

Los sistemas fluviales de los ríos Neuquén y Limay nacen en la ladera oriental de la Cordillera de los Andes y se unen a la altura de la ciudad de Neuquén para dar origen al río Negro, que continuando hacia el este y después de recorrer 750 km desemboca en el Océano Atlántico a la altura de Viedma, la capital rionegrina.

La alimentación del sistema de estos tres ríos está dada fundamentalmente por las importantes lluvias de la estación fría, con una intensidad media del orden de los 2.000 mm anuales. En segundo término, las características de los derrames nivales están definidas por los deshielos de primavera, que gravitan singularmente sobre el régimen del río Neuquén -sus crecidas suelen ser muy violentas, de hecho en lengua nativa su nombre significa turbulento-, y por el efecto regulador de la zona lacustre del extremo sur, en la cuenca del río Limay.

Este doble origen pluvio-nival, característico de los derrames de los ríos de la cuenca, constituye un valioso elemento a tener en cuenta para la complementación energética de los potenciales hidráulicos de los ríos de otras cuencas argentinas, como la cuyana de régimen casi exclusivamente nival y la del Río de la Plata, exclusivamente pluvial.

La cuenca del río Negro ha sido motivo de profundo interés desde hace largo tiempo. Así, en el año 1899, el ingeniero Luis Cipolletti, jefe de la comisión hidráulica del río Negro, elevó al Ministerio de Obras Públicas un Plan General para el estudio sistemático de los ríos de esa cuenca, que tuvo como principio de ejecución, en 1903, la instalación de estaciones hidrométricas a la salida de diez lagos, el Nahuel Huapi y el Traful, entre ellos, y en nueve puntos de los ríos de la cuenca.

Durante el período 1911-1914, el geólogo norteamericano Bailey Willis al frente de una memorable Comisión de Estudios Hidrológicos, recorrió la cuenca e identificó posibles aprovechamientos hidroeléctricos.

Con todo, fue con la creación de Hidronor que, en cumplimiento de sus objetivos societarios, se llevó a cabo la construcción de los aprovechamientos de El Chocón, sobre el río Limay, y de Cerros Colorados, sobre el río Neuquén, finalizados y en operación desde 1972 y 1974, respectivamente. Luego se sucedieron Alicurá, Piedra del Águila y Pichi Picún Leufú (que entró en operaciones en 1999), entre las presas más importantes.

En conjunto, la construcción de las grandes presas en la región ha tenido una destacada importancia y ha colaborado en el desarrollo de esa zona, ya sea por la regulación de las grandes crecidas, derivación de caudales para riego, generación de electricidad (aportando importantes recursos a la región en concepto de regalías), y también en desarrollo turístico en los embalses cercanos al Alto Valle.

La Dirección Regional Comahue se encuentra sobre las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Neuquén y Río Negro, dirección que registra diez presas de 4.431 MW de potencia instalada, 14.522 GW/h de generación media anual y un total embalsado de 78.303 Hm³.

Dirección Regional Patagonia: Entre glaciares y estepas

Al sur del mítico paralelo 42, donde la Patagonia inaugura sus imponentes extensiones, se despliega el ámbito físico de la Dirección Regional que comprende los Complejos Hidroeléctricos Florentino Ameghino, en el este atlántico, y Futaleufú, al pie de la cordillera de Los Andes.

Con la llegada de los galeses a la Patagonia, en 1865, se originó un desarrollo de asentamientos poblacionales en el valle inferior del río Chubut, y el inicio de las actividades agropecuarias en el mismo.

Pese a su carencia de antecedentes en actividades agrícolas, los galeses fueron desarrollando cultivos y construyeron una importante red de canales, pero merced de los ciclos hidrológicos sufrieron las consecuencias tanto de las épocas de sequías como las de crecidas extraordinarias que, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, arrasaron el valle y afectaron la actividad comercial que basada en la agricultura se desarrollaban satisfactoriamente.

Así, mientras se rehabilitaban las chacras destruidas, se iniciaron investigaciones para mitigar el efecto de los fenómenos naturales precedentemente mencionados, llegando incluso a encontrar la mejor zona para construir un dique que es la que corresponde a la ubicación actual del dique Florentino Ameghino, sobre el río Chubut, a 120 kms de Trelew.

Pero la etapa de florecimiento vertiginoso del valle había pasado. Al efecto de la gran crecida se le sumaron otros fenómenos tales como la caída de los precios de sus productos; las chacras, que originalmente eran de 100 has, habían comenzado a subdividirse por problemas de herencia. Habían llegado españoles, italianos y árabes atraídos por la antigua prosperidad, los que tenían otros criterios en el manejo de la agricultura. Ello originó situaciones de desencuentro que afectaron la compañía de riego fundada por los galeses del valle.

Ante la situación, intervino la Dirección Nacional de Irrigación, que desarrolló tareas de ingeniería en la red de canales del valle, estudios hidrológicos en la cuenca y reconocimiento del curso del río para determinar la ubicación de una presa con objetivos de protección del valle contra sequías y crecidas.

Finalmente la Dirección Nacional de Irrigación fue transformada en Agua y Energía Eléctrica Sociedad del Estado, y fue esta última la que concretó la construcción del dique Florentino Ameghino, inaugurado en diciembre de 1963. Posteriormente, se construyó la Central Hidráulica que administró el riego en el valle inferior del río Chubut hasta 1993. A partir de su privatización, se estableció una fuerte regulación a través del contrato de concesión que instituyó obligaciones específicas en cuanto a la elaboración de un Plan de Acción en emergencias, la instalación de una red de alertas de crecidas y la realización de estudios y obras, tendientes a mejorar las condiciones de seguridad estructural de las presas.

En el caso del Complejo Hidroeléctrico Futaleufú, situado también en Chubut, a 45 km de Esquel, se nutre de la cuenca hídrica del río Futaleufú, en el extremo noroeste de la Provincia de Chubut, que nace en los glaciares de la cordillera patagónica en el límite con Chile. Recibe aportes de 14 lagos interconectados que convergen en el lago Situación, cuyo desagüe natural es el río Futaleufú.

Esta obra de infraestructura tiene como principal fin alimentar de energía eléctrica a la fábrica de aluminio ubicada en Puerto Madryn y suministrar el sobrante de energía para el servicio Regional Patagónica al que está interconectado.

La Dirección Regional Patagonia se demarca en el territorio provincial de Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Si bien sólo se desempeña sobre dos presas, su potencia instalada es de 495 MW, cuenta con una generación media anual de 2.680 GW/h y con un total embalsado de 8.635 Hm³.
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